VANESA VILLEGAS, COACH PERSONAL & PAREJAS

Claves para conseguir una relación de pareja satisfactoria

En este artículo te voy a explicar cuál es, a mi parecer, el principal propósito de vivir la vida en pareja: «llegar a tener más de lo que se puede tener individualmente» y de cómo podrías darte cuenta de si vais bien encaminados hacia esa dirección.

El propósito es potenciarse

Este es el propósito pero no suele ser el resultado. En primer lugar, porque nos «vendieron la idea» de que es el otro el que ha de venir a mi vida a hacerme feliz y no es así.

La realidad es que, si esperas que venga otra persona a tu vida para comportarse como tu quieras y así sentirte más feliz eso no es amor, sino egoísmo.

En primer lugar, tienes que encontrar la felicidad en ti mismo para posteriormente, compartirla con otras personas y eso es precisamente potenciarse.

Por lo tanto, se hace muy necesario medir primero qué porcentaje de felicidad tienes por ti mismo.

Si el resultado es bajo, en consecuencia, lo que se compartirás con la otra persona serán limitaciones, conflictos y discusiones de pareja constantes.

Además, inevitablemente comenzarán a manifestarse los problemas de relación/es tóxicas de pareja o se despertarán sentimientos del tipo «mi relación de pareja no funciona».

«El mejor día de tu vida y el mío es cuando asumimos la responsabilidad total de nuestras actitudes. Ese es el día que realmente crecemos» (John C. Maxwell)

Las relaciones han de construirse desde un nivel de atracción mental y no solo físico

Probablemente, el enamoramiento no es el indicador de compatibilidad en las relaciones, sino la mejor forma de equivocarse.

Sin duda, emparejarse significa complementarse, que no es otra cosa que estar dispuestos por ambas partes a nivelar las diferencias que puedan existir.

Aún más, con el único objetivo de tener una excelente relación para ambos puesto que, si la balanza esta desnivelada significará que hay más peso de un lado que de otro de manera que, necesitaremos llegar a un equilibrio.

Para construir relaciones armoniosas necesitamos saber que nuestras diferencias son conciliables

Del mismo modo, para que la relación sea satisfactoria tienes que renunciar a intentar cambiar al otro. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de auto-transformarse pero, ha de ser una decisión tomada de manera individual.

Por lo tanto, si no aceptas a la otra persona o no hay compatibilidad en aspectos muy importantes para ti mismo, será difícil llegar a una satisfacción mutua.

La compatibilidad se mide por la capacidad de ponerse de acuerdo

Cada día escucho gran variedad de comentarios al respecto: discuto mucho con mi pareja, los hijos de mi pareja son un problema, hemos ido a terapia de pareja, tengo problemas con mi pareja por sus hijos, estamos haciendo ejercicios de terapia de pareja, tenemos problemas de pareja por hijos no comunes…

Para llegar a un equilibrio reinado por la igualdad y encontrar las respuestas al «cómo solucionar problemas de pareja» tienes que aprender a construir acuerdos de tal manera que éste acto, se convirtiera en un hábito común como cualquier otro.

Probablemente, la evolución de la pareja será mayor y sin darte apenas cuenta estarás desarrollando características de una pareja plena y feliz como resultado de los citados acuerdos.

«Las palabras que no van seguidas de hechos no valen nada» (Esopo)

Son los acuerdos los que nos llevarán a vivir una relación de pareja de mutua satisfacción

Sin duda, tienes que comunicarte de manera sana, eficiente y siempre abierta por ambas partes para cultivar la confianza pues, de lo contrario, si se rompe este canal, la relación terminará por romperse de igual manera o se tornará incómoda e insatisfactoria.

En contraste, si decides no compartir lo que sientes ni lo que necesitas en un momento dado has de ser también consecuentes con tu decisión.

El uso de tópicos del estilo «me conoce, no sé porqué hace tal cosa» es totalmente erróneo pues nadie puede adivinar lo que estamos necesitando ni cómo nos estamos sintiendo en un momento dado por mucho que nos empeñemos en que así sea.

«Nada es absoluto. Todo cambia, todo se mueve, todo gira…» (Frida Kahlo)

Compartir y apoyarse mutuamente en todas las circunstancias de vida hacen que la pareja se integre de tal manera que, no solo se compartan las situaciones satisfactorias, sino también las dificultades.

Sobre todo, es en los momentos difíciles donde se ve la disposición a buscar soluciones y no culpables.

La libertad debe ser total, en caso contrario lo que existirá es miedo a perder a la otra persona y en el empeño por controlarla no la dejaremos ser tal cuál es.

Por lo que, el control no te garantiza un «para siempre», los «para siempre» aquí son tan inciertos como la vida misma.

Tanto el reconocimiento como la admiración han de perdurar en el tiempo

No tenemos que olvidar el valor de esas cualidades extraordinarias que te empujaron a elegir a esa persona y perder el interés por el resto.

Crecer juntos es otro de los objetivos en la pareja, y ésto se consigue ampliando la comprensión de ti mismo y del otro.

Además, adaptándote, siendo flexible, teniendo capacidad de ceder, valorando y admirando a la otra persona y apoyándola.

Cuando creces con una compañía así, la vida en común es muy enriquecedora porque desaparecen los conflictos y se multiplica el bienestar de los dos.

Aprovecho la ocasión de que estas aquí, para invitarte a descubrir mis programas: Personal, Autoconocimiento y Pareja.

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