VANESA VILLEGAS, COACH PERSONAL & PAREJAS

¡No te enfades!

Cuando estamos en desacuerdo o expresamos disconformidad por lo que otra persona hace, dice, no hace o no dice sería bueno examinar el origen de ese desacuerdo y mirar, para poder ver lo que esconde.

En este artículo voy a explicarte que la gestión del enfado es determinante, y suele no producirse adecuadamente porque desemboca en emociones descontroladas.

El enfado tiene su origen en el dictamen que nosotros mismos hacemos sobre lo que el otro está o no está haciendo

En consecuencia, surge de tu opinión o del juicio que te formas y concluyes con tu dictamen sobre su comportamiento.

Si crees que todo el mundo piensa o debería pensar igual que tú, la realidad es que hay tantas opiniones como personas en el mundo.

“Una creencia es algo a lo que te aferras porque crees que es verdad” (Deepak Chopra)

Cuando determinas que alguien debería hacer no se qué, significa que está obligado a hacer ese no se qué.

Ahora bien, ese “debería” o lo que es lo mismo esa “obligación” suele nacer de tus propios deseos por conseguir la realización de algo.

A veces ocurre que aparecen obstáculos, situaciones o hechos que impiden el desarrollo de tus deseos y es aquí cuando sueles llegar (en la mayoría de ocasiones) a la frustración por la imposibilidad de satisfacerlos.

La clave esta en describir sin juzgar lo que está ocurriendo

También siendo consciente de que, el inicio de ese enfado ha sido provocado por la imposibilidad de sentirte satisfecho basada además, en tu propio juicio y opinión.

No hay que olvidar que cualquier otra persona es tan legítima de tener sus propias razones y necesidades (que son las que le han llevado a tomar sus propias decisiones) como tú.

Mi respeto hacia tu opinión termina cuando intentas inculcarme la tuya” (autor desconocido)

Todos tenemos ciertos criterios a la hora de ver y valorar lo que las personas hacen y suelen estar basados en síntesis.

En consecuencia, (sin ser muy conscientes de ello) hemos ido tejiendo a lo largo de nuestra vida criterios personales sobre lo que esta bien o lo que esta mal, en base a nuestra propia experiencia, nuestras creencias y nuestras conclusiones.

No olvides la importancia de ese “propio” y date cuenta de que, no tiene porqué ser universal, es propio, es tuyo y de nadie más.

Es útil poder ver con claridad que lo que defines como “bien” es lo que supones o esperas que debiera ocurrir

Del mismo modo, lo que defines como “mal” es lo contrario a lo que supones o esperas que debiera ser u ocurrir de acuerdo a una norma sobreentendida por ti.

Sobreentender es deducir por lo que, las deducciones o normas sobreentendidas de cada uno son tan legítimas como las tuyas.

Si no entiendes las razones de otra persona o estás en desacuerdo la herramienta del coaching podría ayudarte para evitar que caigas en las redes de la frustración.

Escucho a menudo un sin fin de quejas en torno a conflictos de pareja y familiares pero, recuerda:

Nadie se equivoca a posta, cada uno maneja sus diferentes situaciones de vida lo mejor que sabe y puede

El respeto que le das a los demás es un claro reflejo del respeto que te das a ti mismo” (Buda)

A continuación os comparto este vídeo que ilustra lo que explico:

Aprovecho la ocasión de que estas aquí, para invitarte a descubrir mis programas: Personal, Autoconocimiento y Pareja.

P.D: Estás invitado a dejar tus comentarios

Compárteme en tus redes sociales...
Share on Facebook
Facebook
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Reddit
Reddit
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
1
Hola! ¿En qué puedo ayudarte?